Puente de Triviño

El puente se sitúa en una zona de afluencia de aguas del valle del río Jabalón, que imposibilitaba el paso de personas y animales. El carácter lacustre del Jabalón se mantuvo hasta que, en la segunda mitad del siglo XX, se encauzó artificialmente y finalizó el  declive del puente con el cegado definitivo de sus tres ojos por efecto de la sedimentación en pos de nuevo trazado paralelo.

El puente de Triviño constituye toda una estructura pontuaria de arenisca local de más de 100 metros de largo y 5 de ancho, para cuya construcción y mantenimiento fue necesaria una fuerte inversión económica y de trabajo. Sus inicios se remontan a época romana, lo que se puede apreciar en el sistema constructivo, los tajamares y los aliviaderos del ojo situado más al sur. Ésta tan temprana obra de ingeniería sólo se explica por la importancia de la ruta en la que estaba inmerso: la conexión de la meseta con la Bética. Esta vía unía las ciudades de Laminium (Alhambra) al norte y Mariana (Venta de los Ojuelos, Puebla del Príncipe) al sur y mantuvo su rango hasta el siglo XVIII.

Las reformas, que se pueden apreciar tanto en la estructura como en los materiales, son fruto de las necesarias reparaciones que exigía la acción erosiva del agua y del tránsito sobre la arenisca. De 1786 data una de las últimas mejoras conocidas, ordenada por Carlos III, en la que se realizó un arco más pequeño a como desaguadero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>